Consideraciones anual 2019 de personas físicas

Declaración anual

10 de marzo 2020

Como cada año las personas físicas deben preparar la documentación e información que necesitarán para la presentación de su declaración anual, situación que resulta de especial interés para aquellas personas físicas que estimen tener saldo a favor en el impuesto sobre la renta y que solicitarán en devolución.

Lo anterior es un aspecto de gran relevancia ya que resulta una práctica frecuente que los contribuyentes simplemente confíen en los datos pre cargados del propio aplicativo de declaración anual del servicio de administración tributaria, acepten sin mayor revisión la propuesta de saldo a cargo y/o a favor determinado en el aplicativo y procedan a firmar su declaración sin verificar sus ingresos y deducciones o inclusive los datos informativos que deban presentar. Esta práctica es un gran error toda vez que conforme al artículo 6 del Código Fiscal de la Federación, corresponde a los contribuyentes la determinación de las contribuciones a su cargo, salvo disposición expresa en contrario.

Así las cosas, en caso de haber algún error en dichos datos contra la situación real del contribuyente se pueden originar multas y recargos, o la pérdida de alguna exención, por lo que se sugiere verificar los ingresos, deducciones y exenciones asentados y, en su caso, efectuar las correcciones necesarias antes de enviar la declaración.

Cabe mencionar que si el contribuyente presenta su declaración a más tardar el 31 de julio de 2020 tendrá la posibilidad de obtener la devolución automática de su saldo a favor en un plazo relativamente corto (aproximadamente diez días), en lugar de esperar el plazo normal de cuarenta días, y condicionado por supuesto en caso de que no existan discrepancias con los datos en poder de la autoridad fiscal. Inclusive, es posible presentar anticipadamente la declaración anual en el mes de marzo en curso, sin embargo, en este caso conforme a reglas de carácter general, se considerará presentada la declaración el 1 de abril de 2020.

Cabe mencionar que si una persona física obtuvo en 2019 ingresos de salarios por más de 400,000 pesos está en principio obligada a presentar su declaración anual. No obstante, mediante reglas de carácter general se brinda una facilidad consistente en liberar de esta obligación a los asalariados que en 2019 hubiesen tenido ingresos de un solo patrón sin importar el monto y, en su caso, ingresos por intereses por inversiones en entidades del sistema financiero que no excedan de 20,000 pesos.

En esta situación, vale la pena analizar caso por caso si conviene o no presentar la declaración ejerciendo esta opción, tomando en cuenta que de no presentarla se dejarán de aprovechar las deducciones personales, tales como gastos médicos, dentales y hospitalarios o en su caso de las colegiaturas pagadas por el contribuyente para sí, para su cónyuge o sus ascendientes o descendientes en línea recta, o bien de los intereses reales pagados por créditos hipotecarios o los estímulos fiscales al ahorro. Por otra parte, si el contribuyente asalariado tiene pocas deducciones personales y le resulta un impuesto sobre la renta anual a cargo, la no presentación de la declaración puede ser una atractiva opción ya que favorece la economía del contribuyente al no tener que pagar el impuesto sobre la renta del ejercicio.

Para presentar la declaración anual será necesario contar con la contraseña, o en su caso con la e. Firma o e. Firma portable. Si el saldo a favor es igual o menor a 10,000 pesos, será suficiente con la contraseña. En caso de que el saldo a favor determinado sea de entre 10,000 y hasta 150,000 pesos será necesario utilizar la e. Firma o la e. Firma portable para firmar la solicitud de devolución. De ahí la importancia de revisar con tiempo este documento y que estén vigentes; en caso contrario, será necesario acudir ante la autoridad fiscal previa cita para renovarla.

Es de suma importancia que el contribuyente indique los datos de su CLABE interbancaria donde le depositarán la devolución y, asimismo que marque el recuadro correspondiente en la declaración solicitando la devolución de su saldo a favor.

Entre los aspectos que la autoridad tomará en cuenta para negar la devolución del saldo a favor declarado se encuentra que dentro de las deducciones o gastos amparados en las facturas incluidas en la declaración se encuentren gastos con proveedores listados en el artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación, es decir de aquéllos proveedores que se considera realizan operaciones simuladas. Por supuesto, en caso de detectar la autoridad este tipo de gastos, además de rechazar el saldo a favor genera el riesgo de que la autoridad fiscal ejerza sus facultades de comprobación al contribuyente, situación que como mencionamos al inicio resalta la importancia de revisar los datos y deducciones de la declaración y no solamente presentar la declaración sin mayor revisión.

Puede sonar exagerado pero no lo es, pensemos por ejemplo en un contribuyente con actividad empresarial, que por sus necesidades de trabajo viaja frecuentemente, o a lo mejor tiene personal, e incurre en gastos de hospedaje, alimentación, traslado, gasolina, etc. Resulta imposible tener la certeza de que ninguno de los proveedores habituales u ocasionales por ese tipo de gastos esté incluido en el listado del artículo 69-B del citado Código Fiscal de la Federación, por lo que una revisión a tiempo puede evitar problemas posteriores.

Por otra parte, es importante destacar que existen algunos conceptos que en caso de tenerse, deben presentarse como datos informativos en la declaración anual, entre ellos los préstamos, donativos y premios que en lo individual o en su conjunto excedan de 600,000 pesos. En caso de no informarse teniendo la obligación, el efecto será que se considerarán ingresos acumulables.

Asimismo, en caso de que el contribuyente hubiera obtenido en 2019 ingresos totales, incluyendo aquéllos por los que no se esté obligado al pago del impuesto sobre la renta y por los que se pagó el impuesto definitivo, superiores a 500,000.00 deberán declarar la totalidad de sus ingresos, incluidos aquéllos por los que no se esté obligado al pago de este impuesto, es decir que estén exentos, por concepto de viáticos, ingresos por enajenación de la casa habitación del contribuyente, así como herencias o legados. Asimismo, deben también declararse en su caso cualquier premio que se hubiera obtenido por premios de loterías, rifas, sorteos y concursos por los cuales se hubiera pagado impuesto definitivo. La falta de información de los conceptos antes mencionados ocasionará que se pierda la exención de los mismos.

Por supuesto puede haber algunos otros aspectos a considerar, pero de manera general los anteriores son temas esenciales que deben tenerse en cuenta para prepararse de cara a la presentación de la declaración anual de personas físicas, evitando contratiempos o problemas innecesarios.

El autor: Rodolfo Jerónimo Pérez, expresidente de la Comisión Fiscal 2 del Colegio de Contadores Públicos de México

Colaboración de quien suscribe publicado originalmente en Elempresario.mx

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