Suspensión de los efectos de la relación laboral

L.D., C. P. C. y P.C.Fi Rodolfo Jerónimo Pérez

Presidente de la Comisión Fiscal 2 del CCPM

La relación laboral inicia en el momento en el cual una persona acepta prestar sus servicios personales subordinados a un tercero denominado patrón, y éste último se obliga a pagar por la prestación de los citados servicios una cantidad en numerario conocido con el nombre de salario.

El contrato de trabajo es de tracto sucesivo por lo cual se ejecuta y permanece a lo largo del tiempo, por lo que el vínculo laboral se genera con la idea de que perdure durante todo el tiempo pactado en el contrato, tratándose de una relación por obra o tiempo determinado, o bien por tiempo indeterminado, en este último caso la relación laboral perdurará todo el tiempo en que exista la voluntad de las partes. En caso contrario, el efecto será la terminación de la relación laboral, bien sea a causa de un despido justificado o injustificado por parte del patrón, o bien en una renuncia del trabajador por así convenir a sus intereses personales.

Esta relación de continuidad en la relación laboral no obstante, admite ciertos espacios de tiempo en los cuales pueden quedar sin efectos las obligaciones básicas del patrón como del trabajador, es decir, en este lapso el patrón se encuentra liberado de la obligación de pagar el sueldo y el trabajador de prestar sus servicios subordinados. Este lapso de tiempo es conocido como suspensión de los efectos de la relación laboral. La suspensión representa entonces una pausa, un intervalo de tiempo que sin afectar la subsistencia del contrato laboral, libera en forma temporal al trabajador y al patrón en el cumplimiento de sus obligaciones esenciales.

Vale la pena enfatizar que la suspensión es diferente de la terminación laboral, ya que este último caso lleva a la conclusión o extinción de la relación laboral, mientras que en la suspensión, tal y como lo define el Diccionario de la Lengua Española, se detiene o difiere por algún tiempo una acción u obra, privando temporalmente a alguien del sueldo o empleo que tiene. El objeto no es concluir con la relación laboral sino simplemente ponerla en una pausa. Una vez que cesan las causales de suspensión, la relación de trabajo continúa en el punto en donde se quedó antes de la suspensión.

De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, son causas de suspensión temporal de las obligaciones de prestar el servicio y pagar el salario, sin responsabilidad para el trabajador y el patrón:

  1. La enfermedad contagiosa del trabajador o la incapacidad temporal ocasionada por un accidente o enfermedad que no constituya un riesgo de trabajo

En estos casos, la suspensión se dará desde la fecha en que el patrón tenga conocimiento de la enfermedad contagiosa o de la en que se produzca la incapacidad para el trabajo, hasta que termine el período fijado por el Instituto Mexicano del Seguro Social o antes si desaparece la incapacidad para el trabajo, sin que la suspensión pueda exceder del término fijado en la Ley del Seguro Social para el tratamiento de las enfermedades que no sean consecuencia de un riesgo de trabajo.

  • La prisión preventiva del trabajador seguida de sentencia absolutoria o el arresto del trabajador, desde el momento en que el trabajador acredite estar detenido a disposición de la autoridad judicial o administrativa, hasta la fecha en que cause ejecutoria la sentencia que lo absuelva o termine el arresto. Si obtiene su libertad provisional, deberá presentarse a trabajar en un plazo de quince días siguientes a su liberación, salvo que se le siga proceso por delitos intencionales en contra del patrón o sus compañeros de trabajo
  • El cumplimiento de los servicios y el desempeño de los cargos obligatorios conforme a la Constitución, tales como alistarse en la guardia nacional, participar como consejero electoral y el servicio social, desde la fecha en que deban prestarse los servicios o desempeñarse los cargos, hasta por un periodo de seis años.
  • La designación de los trabajadores como representantes ante los organismos estatales, Juntas de Conciliación y Arbitraje, Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas y otros semejantes, desde la fecha en que deban prestarse los servicios o desempeñarse los cargos, hasta por un periodo de seis años.
  • La falta de los documentos que exijan las Leyes y reglamentos, necesarios para la prestación del servicio, cuando sea imputable al trabajador; desde la fecha en que el patrón tenga conocimiento del hecho, hasta por un periodo de dos meses.
  • La conclusión de la temporada en el caso de los trabajadores contratados bajo esta modalidad, desde la fecha de conclusión de la temporada, hasta el inicio de la siguiente.

Las causas de suspensión antes mencionadas conllevarán a analizar diversos efectos que pueden presentarse en la relación laboral, tales como si ese espacio de tiempo o suspensión de la relación laboral debe o no considerarse como tiempo trabajado para efectos del cálculo de las diversas prestaciones que se deben cubrir al trabajador. Por citar un ejemplo, pensemos en un trabajador de planta que el sábado 27 de enero de 2018 sufrió un accidente mientras manejaba rumbo a casa de sus padres, y obtiene una incapacidad calificada por el IMSS como enfermedad general, es decir, una incapacidad temporal ocasionada por un accidente o enfermedad que no constituye un riesgo de trabajo. Dada la gravedad de sus lesiones y la terapia de rehabilitación requerida la incapacidad de ese trabajador terminó hasta el día 31 de diciembre de 2018.

En este ejemplo, ese espacio de tiempo transcurrido desde el 27 de enero al 31 de diciembre de 2018, ¿debiera computarse como tiempo laborado para efectos del pago sus diversas prestaciones tales como vacaciones, aguinaldo, PTU etc.? Tomando en consideración que dichas prestaciones se basan sobre la base del salario y los días de servicio prestados se entendería que no habría tales obligaciones, al haberse suspendido la relación laboral a partir del 27 de enero de 2018, y continuando con la misma a partir del 1 de enero de 2019, una vez terminada su incapacidad. Y por otra parte, si el patrón decidiera rescindir la relación laboral, el trabajador podría alegar un despido injustificado, toda vez que estamos hablando de causales de suspensión amparadas con el certificado de incapacidad temporal del IMSS y no de una causal terminación de la relación laboral.

Por último, debido a que en cada uno de los casos de suspensión de la relación laboral existen plazos diferentes, resulta importante que el patrón analice cada uno de ellos, ya que al darse esos supuestos no habrá la obligación de pagar sueldos al trabajador que se encuentre en este supuesto, y por ende, tampoco estaría obligado al pago de algunos ramos de las cuotas de seguridad social ni de las cuotas al INFONAVIT.

Colaboración del suscrito para la Revista Mexicana de la Construcción

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